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Es un secreto a voces, por algunos sospechado, por muchos repetido a boca de jarro por lo llamativo del tema y por muy pocos investigado; pero es una realidad concreta que se proyecta desde hace siglos sobre la historia de la Nación Argentina. Una historia que se remonta hasta el año 1200 de nuestra era, cuando la flota templaria comenzó a llegar a las costas del Brasil (a Santa Catarina), para comerciar con los descendientes de vikingos daneses, fundadores del Segundo Imperio de Tiwanaku lingotes de plata con los cuales inundaron Europa y, fuera la base de su poderío económico. Mineral de Plata que era transportado a través del Camino del Peabirú, desde las Minas del Alto Perú hasta la fundiciones de lingotes en Paraguay (ver vikingos en Paraguay) y, de allí transportado hasta las Costas del Atlántico en Brasil, donde era embarcado hacia el Puerto Militar Templario de La Rochelle en Francia. Comienza todo con el espìritu mercantilista y oscuro de esta poderosa Orden Militar y se propaga como reguero de pólvora más al sur del continente, donde instalan asentamientos (¿destacamentos militares?) en la Patagonia, en la Meseta El Fuerte Argentino y en una de las míticas Ciudades de los Césares y en un recóndito lugar el Valle de Telsen encrucijada de caminos que enlaza el Atlántico con la Ciudad Templaria de los Césares. Caboto, Mendoza, Garay, Hernandarias y muchos más conquistadores y adelantados vinieron por el botín, flotaba en el aire el secreto de las minas de plata del Alto Perú, tanto tiempo guardado por los Templarios, al par que también corrían los rumores por toda europa de los lejanos asentamientos en tierra americana. Había referencias fragmentadas del antiguo esplendor del Segundo Imperio de Tiwanaku fundado por descendientes de vikingos daneses, sobre las bases del Primer Imperio de Tiwanaku, a su vez creado por la diáspora de troyanos escapados de europa tras la Guerra de Troya (entre 1300 y 1200 antes de nuestra era). Referencias fragmentadas que provenían del Imperio Inca. Nociones de su clase dirigente (minoría blanca) descendientes a su vez de los daneses de Tiwanaku, que ya practicamente habían olvidado sus orígenes tras casi 500 años de historia en Sudamérica.Referencias fragmentadas que no solo venían del Alto Perú (Bolivia) y del Perú, sino que también venían de los Comechingones ("Indios Blancos y Barbados") pertenecientes a lo que ha sido conocido en la jerga aqueologica de su descubridor el entomólogo Duncan Wagner, fundador del Museo Arqueologico de Santiago del Estero, como "Imperio de la Llanura Chaco-Santiagueña" y que no fue sino una extension del Primer Imperio de Tiwanaku En fin, los conquistadores españoles sabían a que venían al Río de la Plata, no eran un conjunto de locos y tarados. Por eso enviaron expediciones a la Patagonia, las cuales salvo excepciones terminaron en rotundos fracasos debido a lo inaccesible del territorio. Tras la caida de la Orden Templaria el 13 de Octubre de 1307 en Europa, subitamente "desaparecieron", lo cual no es real en absoluto. Gran parte de las posesiones de la Orden fueron "transferidas" a otras ordenes "neotemplarias". Gran parte se esfumó hacia Suiza, donde posteriormente daría orígen a la poderosa Banca Helvética (por algo la Bandera de Suiza es una Bandera Templaria invertida). La Flota del Atlántico (17 barcos) con base en La Rochelle (Francia) zarpó hacia ultramar al día siguiente de la "caida", transportando no solo las 13 carretas cargadas de "tesoros", que habían escapado de París días antes (era un secreto a voces que se iba a dar la orden del Rey Felipe IV, de captura de los Caballeros del Temple), sino también de decenas de carretas cargadas de documentación y "tesoros" provenientes de todas las Encomiendas de la Orden en toda Francia. Esta Flota desapareció para siempre. Pero ¿adónde fue? Fue hacia Escocia, hacia México (donde ya tenían una base) y hacia la Patagonia. Los "tesoros" fueron dispersados. Hacia la Patagonia fueron algunas de las "reliquias" sagradas de la Orden. Las mismas fueron internadas en la Meseta de Somuncurá. El caos ya era completo para 1290 de nuestra era, el Segundo Imperio de Tiwanaku ya había caido a manos de la tribus Diaguitas al mando de Kari o Cari, probablemente un jefe de armas de origen blanco (descendiente tambien de vikingos daneses) que no contento con la introducción del cristianismo en el imperio y los cambios en las reglas de juego, provocó la destrucción del mismo. Toda Sudamérica estaba sometida en el caos con la caida de este imperio. Pronto los pocos supervivientes se reorganizarían y darían orígen al Tercer Imperio con base en el Cuzco: el Imperio Inca. Imperio conformado por una minoría blanca sojuzgando a una enorme mayoría indígena. Minoría que mantendría en secreto sus orígenes, eliminando la escritura, para mantener su dominio sobre el pueblo aborígen. Minoría que pretendía que los indígenas olvidaran la espectacular derrota que había sufrido los blancos. Y así fue como entre tanto secreto incluso ellos, tras 200 años de IMperio Inca olvidaron sus lejanos orígenes nórdicos, tras 500 años de estadía en suelo sudamericano. Para los Templarios estaba todo casi terminado, sin el apoyo de los Atumuruna de Tiwanaku, con el imperio desarticulado en sudamérica (1290) y, habiendo sido batidos en Europa (1307), se replegaron sobre sus ultimas bases en la Patagonia, sobre la Ciudad de los Césares en la aislada e inaccesible Meseta de Somuncurá y, en las Cercanías del Cerro del Uritorco, en Córdoba, entre una etnias relativamente pacíficas, como la de los Comechingones (blancos descendientes de troyanos), y la de los aborígenes tehuelches. El aislamiento duraría unos 100 años hasta que el Tercer Imperio, el Imperio Incaico se expandió nuevamente, alcanzando hasta las Provincias de Mendoza y Santiago del Estero, donde los escasos templarios remanentes en sudamerica tomarían contacto con ellos y mantendrían un status quo, que se rompería con la Guerra Civil Incaica y la decadencia del Imperio, que como ya hemos dicho no cayó por el Ataque español sino por la propia corrupción interna. Mientras tanto en Europa, las fuerzas remanentes de los Templarios, segundas y terceras líneas de mando, (puesto que los principales Jerarcas de los Cuadros de Mando de la Orden, habían sido aniquilados), se fueron reorganizando en múltiples logias, ente ellas las masónicas. Y todas ellas, tenían resabios y parte de la verdad de lo que habían sido los templarios. Se sabía en estas logias europeas que del otro lado estaba américa y que allí estaban las reliquias de los templarios. Esta información corría por Europa en tono de leyenda... Básicamente esta Comisión de Exploraciones Arqueológicas sostiene que existen tres (3) "Santos Griales", que han sido confundidos a lo largo de la historia antigua, medieval y moderna en uno solo y, ellos son a saber: 1) La copa de la Ultima Cena 2) La copa que recogió la Sangre de Cristo en la Cruz. 3) La posible descendencia de Maria Magdalena que dio origen a la "Sang-Real" (Merovingios). El "Tercero" es ya ampliamente conocido a nivel popular, través de la exitosa novela "EL Código Da Vinci" , la que a través de una ficticia y entretenida trama policial, da sentido coherente a décadas de investigación sobre la posible descendencia de María Magdalena. El "Primero" y el "Segundo", se mezclan uno con el otro en múltiples Sagas como las del Ciclo Artúrico, relatos medievales varios y la oscura trama que envuelve a los Caballeros Templarios. Esta oscura trama de los templarios se interrelaciona profundamente con la historia de la Conquista de América, la Colonización y por último con la turbulenta e incomprendida Historia Argentina. El Tercer Grial, el cadaver de María Magdalena fue en primer lugar a Escocia. Los dos Segundos Griales (ambas copas) tuvieron destinos diferentes: uno fue a México, al Reino de los Chalcas (fundado por los emigrados templarios), el otro a la Ciudad de los Césares, en la Patagonia, cual a cada lado no lo sabemos. Finalmente ya quedando escasos miembros de la Orden, que ya para 1500, incluso se habrían mezclado con los indígenas, llegaron las Hordas de los Conquistadores Españoles y la Santa Inquisición y, todo fue abandonado y el repliegue fue completo. Sin embargo, la historia no terminó allí, volvería a dar otro espectacular giro que, como hemos ido mostrando a lo largo de nuestro Anillo de Paginas Web, se extiende desde la época del Segundo Imperio de Tiwanaku, pasando por Conquistadores Españoles enlazados con Logias Templarias (y Logias derivadas de la Orden Templaria) como Caboto, Ayolas, Garay, etc; Virreyes como Linniers, con un alto rango en la orden de los Caballeros de Malta, al igual que su enemigo inglés el Almirante Whitelocke (Comandante de la Flota de las Invasiones Inglesas a Argentina de 1806-1807); Caciques como Calfulcurá buscando el Bastón de Mando"; Caciques Tehuelches con Cruces Templarias; autores de Personajes de Historietas como el "Indio Patoruzú" (cuyo poncho siempre estuvo plagado de "Cruces Templarias"); y, pasando por múltiples expediciones en búsqueda de supuestos "Mitos" como la Sierra de Plata o las "Ciudades de los Césares"; la Inmigración de los Galeses; hasta submarinos nazis operando impunemente en aguas de la Bahia "Sin Fondo" y más al sur con complicidad del GOU (Grupo de Oficiales Unidos) y obviamente de Perón, un destacado agente y colaborador del nazismo en la Argentina durante finales de la década del 30 y principios del 40... ¿Ah no lo sabía? El "maravilloso" General Perón fue un Agente del Nazismo en Argentina... Lástima que el Libro "Técnica de una Traición" (¿quiere enterarse de la verdad? descarguelo aqui ) no sea libro de texto de nuestro pueblo en Argentina, sumergido deliberadamente en la ignorancia por décadas de gobernantes ineptos o corruptos. No nos importa analizar el nazismo, el capitalismo o el comunismo como sistemas politicos. Tampoco nos importa si Peron era nazi, fascista, comunista o hippie, si no la forma descarada en que los tiranuelos de turno ocultan la verdad para embrutecer a los pueblos y poder expoliarlos mejor. Pero son demasiados temas por ahora ... :) Les daremos tiempo para que lo vayan asimilando... Tenemos más. mucho más |
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Autor: Alejandro Enrique Oscar Vega. Consultor Técnico. Comisión Arqueológica de Planetarios.com Todos los derechos reservados. Podrá ser mencionada y/o copiada, pero nombrando la autoría y a esta página web como mínima cortesía requerida. |